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jueves, 1 de agosto de 2013

Tarta de chocolate

Hola a tod@s, El Horno de Uli reabre sus puertas este verano y que mejor ocasión que la celebración del cumpleaños de mis nenas. ¡7 años ya!

Para tan importante ocasión preparé las cupcakes de limón que son las favoritas de Elena (podéis encontrar la receta en una entrada anterior), y a petición de Lidia, una tarta de chocolate (ella pronuncia chocolateeeee, igual que Homer Simpson)




Se trata de un bizcocho de chocolate, relleno de crema de chocolate y cubierto con chocolate.

Para el bizcocho:
  • 300 g de mantequilla
  • 400 g de azúcar
  • 3 huevos
  • 100 g de cacao en polvo
  • 160 ml de buttermilk (para hacerla casera tenéis la receta en la tarta Guiness)
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 330 g de harina
  • 2 cucharaditas de levadura Royal
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 1 pellizco de sal
Mientras preparamos los ingredientes, precalentamos el horno a 170º.



Primero batimos la mantequilla (yo siempre la derrito antes en el micro a media potencia) con el azúcar y añadimos los huevos incorporándolos a la mezcla de uno en uno.

En un recipiente aparte mezclamos el cacao y la buttermilk hasta obtener una mezcla espesa.




En otro cuenco mezclamos el resto de los ingredientes del bizcocho y vamos añadiendo esta mezcla y la pasta de cacao alternativamente a la mezcla de mantequilla, huevos y azúcar.

Una vez bien mezclados todos los ingredientes, separamos la mezcla en tres y ponemos cada parte en moldes de 20 cm, yo tengo dos y para la tercera he usado una tartera. Otras veces lo que hago es fregar el primero mientras se hace el segundo. En fin, cada uno que se apañe con lo que tenga.



Horneamos cada capa 20 minutos, las dejamos reposar un par de minutos en el molde y se enfrían sobre una rejilla.


Como veis la capa de arriba es un poco más grande que las otras, para arreglarlo lo único que hay que hacer es recortarla con tijeras.

Para el relleno:
  • 400 ml de nata para montar
  • 150 g de chocolate fondant
  • 60 g de azúcar
Calentar la nata en un cazo y añadir el chocolate en trozos, cuando esté fundido dejar enfriar en la nevera (mínimo 12 h) y montar con varillas eléctricas.

Montar la tarta poniendo la crema de chocolate entre las capas de bizcocho, Lo ideal es dejarla unas horas en la nevera antes de cubrirla para que se endurezca la crema. Yo no lo hice porque tenía prisa y se me acabó mezclando el relleno con la cobertura. Aunque no le importó a nadie :-D



Para la cobertura:
  • 125 g de chocolate fondant
  • 125 g de mantequilla
Se funden las dos cosas en el micro y se deja templar. Cuando está templado vamos cubriendo la tarta y con ayuda de una espátula o un cuchillo la vamos pegando a los laterales.


Y ya está, qué aproveche!

Hasta la próxima, espero no tardar otros siete meses!

domingo, 16 de septiembre de 2012

Aires de Irlanda

Como algunos de vosotros ya sabéis, este verano hemos pasado unos días en Dublín (como dice Elvira Lindo, mi santo y yo).  Y no nos engañemos, una de las cosas más conocidas de esta bonita ciudad es la cerveza Guinness. 

Para ser sincera, os diré que a mi no me gusta, la encuentro demasiado amarga y casi masticable. Sin embargo, la receta que os traigo hoy, uno de cuyos ingredientes es la Guinness, es una de las mejores tartas de chocolate que he probado.



 Este verano la he hecho varias veces, y las opiniones han sido todas unánimes. ¡Buenísima!
Esta es la receta de The Hummingbird Backery.

  • Ingredientes:
                       250 ml de Guinness
                       250 g de mantequilla
                       80 g de cacao en polvo
                       400 g de azúcar
                       2 huevos
                       1 cucharadita de esencia de vainilla
                       140 ml de buttermilk
                       280 g de harina de repostería ( no bizcochona)
                       2 cucharaditas de bicarbonato
                       1/2 cucharadita de levadura

Para empezar preparamos la buttermilk (creo que en el Lidl venden, pero no en el de mi pueblo), añadimos a 140 ml de leche entera una cucharada de zumo de limón, esperamos 10 min. y ya está. 

Una vez hecho esto encendemos el horno a 180º para precalentarlo.

A continuación calentamos la mantequilla y la cerveza en un cazo hasta que la mantequilla esté totalmente disuelta.




Cuando esté lista la retiramos del fuego y en caliente añadimos el azúcar y el cacao.

En un bol mezclamos los huevos, la vainilla y la buttermilk y lo añadimos a la mezcla de la cerveza.

En un cuenco grande tamizamos el resto de ingredientes y añadimos poco a poco la mezcla líquida y la vamos integrando con las varillas.



Preparamos un molde de 23 cm, yo he mojado y estrujado un papel de horno, se queda muy blandito y es fácil de adaptar al molde (otro maravilloso truco del Chef Paco). Después he quitado el exceso de agua y lo he untado con un poco de aceite.



 Lo horneamos durante 45 min. más o menos. Una vez hecho lo dejamos reposar unos 10 min. dentro del molde y lo pasamos a una rejilla para enfriarlo.

Acabo de darme cuenta de que no tengo ninguna foto del bizcocho mondo y lirondo. La próxima vez que lo haga la pongo. Pero bueno, os lo podéis imaginar, negro, negro cual boca de lobo.

En cuanto al frosting (o sea, lo que lleva encima) me salgo un poco de la ortodoxia. Normalmente para esta tarta se hace con mantequilla y queso tipo Filadelfia, a mi no me gusta especialmente y a una de mis hijas nada. Así que, buceando por Internet encontré esta variante.


  • Frosting:
                      250 g de queso mascarpone
                      250 ml de nata líquida para montar
                      100 g de azúcar glass

Primero se bate el queso con el azúcar.




Y ahora viene el paso más delicado de todo el proceso. Hasta ahora no ha hecho falta ninguna máquina, pero en este último paso si. Si tenéis robot de cocina, usáis la varilla de montar. 

Ponemos la mezcla de queso y enchufamos el aparato. Añadimos la nata bien fría (con el chisme ya en marcha). En cuanto veamos que tiene la consistencia adecuada apagamos. 



Tarda muy poco, minuto y medio más o menos y es muy fácil que se corte.  La primera vez que la hice la tuve que repetir ¡tres veces! En el super me miraban raro, cada 10 minutos bajaba a por una tarrina de mascarpone.

Una vez conseguido decoramos la tarta, aquí la imaginación es libre. A mi me gusta así, como si fuera la espuma de la cerveza.




Espero que os haya gustado y nos vemos en la próxima.
Agur.